Seite 17: Kalif Storch (El Califa Cigüeña)




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Um so mehr aber entbrannte ihr Haß gegen den Betrüger Mizra. Sie zogen in den Palast und nahmen den alten Zauberer und seinen Sohn gefangen. Den Alten schickte der Kalif in dasselbe Gemach der Ruine, das die Prinzessin als Eule bewohnt hatte, und ließ ihn dort aufhängen.
Dem Sohne aber, welcher nichts von den Künsten des Vaters verstand, ließ der Kalif die Wahl, ob er sterben oder schnupfen wolle.
Als er das letztere wählte, bot ihm der Großwesir die Dose. Eine tüchtige Prise, und das Zauberwort des Kalifen verwandelte ihn in einen Storch. Der Kalif ließ ihn in einen eisernen Käfig sperren und in seinem Garten aufstellen.
Lange und vergnügt lebte Kalif Chasid mit seiner Frau, der Prinzessin; seine vergnügtesten Stunden waren immer die, wenn ihn der Großwesir nachmittags besuchte; da lenguas sie dann oft von ihrem Storchabenteuer, und wenn der Kalif recht heiter war, ließ er sich herab, den Großwesir nachzuahmen, wie er als Storch aussah.
Er stieg dann ernsthaft, mit steifen Füßen im Zimmer auf und ab, klapperte, wedelte mit den Armen wie mit Flügeln und zeigte, wie jener sich vergeblich nach Osten geneigt und Mu - Mu - dazu gerufen habe. Für die Frau Kalifin und ihre Kinder war diese Vorstellung allemal eine große Freude; wenn aber der Kalif gar zu lange klapperte und nickte und Mu - Mu - schrie, dann drohte ihm der Wesir: Er wollte das, was vor der Türe der Prinzessin Nachteule verhandelt worden sei, der Frau Kalifin mitteilen.

Pero mucho más se inflamó su odio contra el engañador Mizra. Se lanzaron hacia el palacio e hicieron prisioneros al viejo mago y a su hijo.
El califa envió al viejo al mismo aposento del castillo en ruinas donde la princesa había vivido siendo lechuza y le hizo colgar allí.
Pero al hijo, que no conocía las artes de su padre, el califa le dio a elegir entre morir o tomar rapé.

Como eligió este último, el visir le presentó la cajita. Una buena toma, y la palabra mágica del califa le transformó en una cigüeña. El califa le hizo encerrar en una jaula de hierro que fue colocada en sus jardines.

El califa Chasid vivió feliz muchos años con su esposa, la princesa; sus horas más divertidas eran cuando el visir le visitaba por la tarde.
Hablaban entonces de su aventura y si el califa estaba muy animado, imitaba el aspecto del visir cuando era cigüeña.

Se erguía entonces muy serio y recorría de puntillas la habitación, crotoraba, movía los brazos a modo de alas y mostraba cómo aquél se había inclinado en vano hacia Oriente diciendo mu - mu.
Para la esposa del califa y sus hijos esta representación era siempre una alegría, pero, si el califa crotoraba y se retorcía demasiado tiempo gritando mu - mu, el visir le amenazaba sonriendo con informar a la señora califa lo que se había tratado ante la puerta de la princesa lechuza.

Vokabular
ihr Hass entbrannte = se inflamó su odio
der Betrüger = el engañador
gefangen nehmen = hacer prisionero
bewohnen = habitar
die Wahl = la elección
eine tüchtige Prise = una buena toma
der eiserne Käfig = la jaula de hierro
einsperren = encerrar
nachahmen = imitar
die Vorstellung = la representación
nicken = hier: retorcer
drohen = amenazar
verhandeln = tratar
mitteilen = informar






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